Por Eduardo Salgado Sánchez

En los últimos años, la zona Diamante del puerto de Acapulco, ha crecido de manera exponencial con la llegada de múltiples inversiones millonarias, que han conllevado a la construcción de hoteles y condominios, inversiones que son presumidas por doquier por los diferentes entes gubernamentales.

Muy cerca de la zona Diamante, yace ubicado el poblado de Puerto Marqués, una localidad que abarca unas 36 hectáreas de tierra, de alrededor de tres mil habitantes en poco más de 600 unidades habitacionales, según datos de Market Data México.

En el poblado, la principal actividad económica es el turismo, pues flanquea con la imponente bahía de Puerto Marqués, lugar preferido por locales y visitantes que se satura en fines de semanas y en temporadas vacacionales, atiborrándose de comensales sus restaurantes y de compradores sus mercados, todo denota un aparente orden.

No obstante, al voltear la mirada se encuentra a la Laguna Negra de Puerto Marqués, la cual se alimenta del río de La Sabana y desemboca a playa El Revolcadero, la cual continúa hundida en el deterioro por la contaminación por descargas directas de aguas negras y de desechos sólidos por puntos negros de basura a sus alrededores.

En 1988, el gobierno federal cedió el punto turístico al gobierno estatal con la condición de que tendrían que asumir la responsabilidad de dar mantenimiento al lugar, sin embargo, a la fecha, el deterioro en sus bosques de manglar que albergan a diversos tipos de especies, los vertimientos de drenaje y el depósito de basura es lo que predomina.

El 4 de diciembre de 2015, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) exhortó a los gobiernos estatal y municipal realizar un “saneamiento integral urgente”, y en respuesta a tal exhorto, dos años después, el gobierno estatal limpió un área del cuerpo de agua.

En ese entonces, la Profepa emitió sendas recomendaciones al gobierno de Guerrero y al ayuntamiento de Acapulco para instrumentar de manera urgente el rescate, restauración y saneamiento de la Laguna Negra, ubicada en Puerto Marqués.

En dicha recomendación, se expuso que el lecho acuífero presentaba un grave deterioro ambiental por la descontrolada recepción de residuos y contaminación de su agua, por lo que las notificaciones que se hicieron llegar a las autoridades municipal y estatal estaban justificadas en términos jurídicos y constitucionales.

En su recomendación al gobierno del estado, pidió promover los instrumentos de política ambiental local para la Laguna Negra, así como implementar acciones de vigilancia del cumplimiento de los programas de desarrollo urbano y del ordenamiento ecológico en la zona de influencia del cuerpo de agua.

La dependencia solicitó verificar que las obras y actividades que se pretendan realizar en la zona de la Laguna Negra cuenten previamente con la autorización en materia de impacto ambiental.

Para el caso de las obras ejecutadas, parcial o totalmente, que no cuenten con los permisos necesarios, se proceda a la aplicación de sanciones conforme a la legislación estatal en materia ambiental.

También sugirió que, en materia de infraestructura y equipamiento urbano, se generen redes suficientes para el desalojo de las aguas negras y para que se mantengan en óptima operación las plantas de tratamiento de las aguas residuales.

De igual manera, planteó la necesidad de instruir a las autoridades ambientales y sanitarias para monitorear la calidad del agua en la Laguna Negra, para conocer sus niveles de contaminación e instrumentar la política pública más adecuada para su saneamiento, con la asesoría técnica-operativa y jurídica de las autoridades ambientales federales cuando lo estime pertinente.

La Profepa pidió al gobierno del estado impulsar la educación y cultura ambiental con énfasis en el manejo integral de los residuos sólidos urbanos, promover su reducción, reúso y reciclaje, a través de actividades que involucre a todos los sectores de la población y prestadores de servicios y la industria.

En la recomendación al ayuntamiento de Acapulco, solicitó observar los criterios ambientales y de regulación de los asentamientos urbanos en el otorgamiento de permisos, licencias y demás autorizaciones relacionadas con el uso de suelo, catastro, tenencia de la tierra y construcción en Puerto Marqués.

Se demandó que se detecten las descargas de aguas residuales y verificar que cumplan con la normativa aplicable o en su caso aplicar las sanciones que procedan.

También recomendó que se promocionen cambios en los modelos de producción y consumo para que contribuyan a fomentar la prevención y gestión integral de los residuos sólidos urbanos.

Ello, a través de acciones de prevención y minimización de su generación, la separación de residuos en la fuente, reutilización y reciclaje, además de la valoración material y energética, así como la disposición final de los residuos como última opción.

La recomendación pidió promover con las autoridades estatales, instituciones académicas y centros de investigación realizar de estudios técnicos sobre el estado que tiene la Laguna Negra de Puerto Marqués, y participar en su rescate.

Por su parte, las autoridades municipales tendrían impulsar programas de ordenamiento ecológico en la región de Acapulco y promover convenios con el gobierno del estado para ampliar funciones en materias de vigilancia de impacto ambiental, forestal, residuos no peligrosos y de manejo especial, contaminación del agua y de los ecosistemas acuáticos, así como impartir cursos de capacitación al personal del ayuntamiento.

La Profepa indicó que la restauración y saneamiento de ese cuerpo de agua es un imperativo incluido en la planeación del desarrollo estatal y los programas de desarrollo urbano y ambientales municipales.

Enfatizó que el principal conflicto ambiental en la Laguna Negra de Puerto Marqués es el tema de las descargas de aguas residuales que contaminan y afectan a las especies de flora y fauna del lugar, toda vez que existe evidencia de contaminantes de origen urbano.

En 2015, la Profepa resaltó que la raíz del problema ambiental seguían siendo los asentamientos humanos que de forma irregular colonizaron el sitio en comento.

No obstante, pese a exhortos, cuatro años después, los escurrimientos de aguas residuales continúan al igual que el vertimiento de desechos sólidos.

 

**Laguna rica en flora y fauna, pero también rica de aguas turbias, basura y peste…

 

Enfoque Informativo, con el apoyo de la Cooperativa Diamante de Canoeros de la Laguna Negra de Puerto Marqués realizó un recorrido por el emblemático lugar, aquel que se proyectara a México y el mundo con películas como “Tarzán” de Johnny Weissmüller y el “Sube y Baja” del inmortal Mario Moreno Cantinflas y que hoy, pese a la contaminación propiciada por el hombre se resiste a morir.

Solo al borde de la laguna, a simple vista se contabilizaron al menos cuatro descargas de aguas negras originadas por las decenas de hogares de los marquesanos, pues pese a que en el sitio se encuentra una planta tratadora de aguas residuales, resulta insuficiente pues de tres bombas, solo funciona una. Extraoficialmente se tiene conocimiento que son un total de 62 canales de aguas negras los que desembocan a la laguna.

Durante el recorrido también participaron cinco biólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México, quienes tomaron cinco muestras del agua, así fotografías de la flora y fauna.

En una hora de trayecto de Puerto Marqués a playa Revolcadero se apreció el quebranto de la laguna que, por espacios acuáticos, el agua de color café claro tornaba a un tono más turbio y de fétido olor a cárcamo.

Por tramos de recorrido de la laguna se apreció gran cantidad de naturaleza muerta, vegetación seca sin fauna mientras que más dentro, la turbiedad del agua desaparecía, así como el olor; se apreció flora y fauna de todo tipo; algunos peces, anfibios y aves; un recorrido de altas y de bajas.

Inclusive, se notó la presencia de murciélagos habitando bajo el puente vehicular de Cabo Marqués y al interior de una cueva ya sobre la brecha del Revolcadero.

Los desechos sólidos también se hacen presentes, pues sobre el camino que conduce hacia el hotel Princess, pegado a la laguna, se encuentra un basurero clandestino donde camionetas particulares y ciudadanos acuden a depositar su basura para posteriormente quemarla y sus residuos terminan entre los manglares.

 

“Autoridades y sociedad, se olvidaron del cuidado”: especialistas

 

El biólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Joshua Miranda Iraola lamentó que ni autoridades de los tres niveles de gobierno ni la sociedad misma se han preocupado de dar saneamiento a la laguna y afirmó que los asentamientos poblacionales alrededor de la laguna y hoteles, solo generan mayor contaminación con sus descargas directas de aguas negras.

Entrevistado en exclusiva por Enfoque Informativo Diario, el especialista en la materia dijo que, si bien la Laguna Negra cuenta con una excelente capacidad de amortiguación y tratamiento natural del agua, “si se sigue sobrepasando en cuanto a contaminación, los daños pueden ser terribles”.

Expuso que la falta de planeación en los asentamientos poblacionales, así como la falta de un programa integral de desarrollo y manejo de los recursos y la incorrecta operación del sistema de drenaje hidrosanitario del poblado.

“En el caso de Puerto Marqués, vemos que el colector de agua está por arriba del nivel de las casas lo cual es incongruente”, comentó.

Joshua Miranda comentó que su grupo de investigadores de la UNAM se reunió con autoridades de CAPAMA, Ecología Municipal y pobladores mismos donde surgieron ideas como la instalación de cárcamos que conectaran las aguas y bombearlas a una planta tratadora ubicada frente al acceso de la laguna, sin embargo, expuso que, en dicha planta tratadora, de tres bombas, solo funciona una, “son muchos los retos a los que nos enfrentamos”.

El biólogo afirmó que solo la cooperación entre autoridades y sociedad será como se logrará el rescate de la laguna negra, el cual aseveró aún es posible pues pese a la contaminación, el mangle sobrevive y en el alberga diversas especies.

“Es importante la cooperación de todos los sectores, tanto de la gente como de los gobernantes, que vengan a hacer su parte y nosotros apoyando siempre en la búsqueda de soluciones”, señaló.

Coincidió en que la Laguna Negra es un paraíso que niega a extinguirse y que inclusive, cuenta con un gran potencial, “pero definitivamente ha sido olvidado tanto por autoridades como la misma población y es hasta ahora, cuando ya ven un problema grave es cuando comienzan a preocuparse”.

Durante el recorrido, Martínez Iraola y cuatro biólogos más de la UNAM recolectaron un total de cinco muestras del agua, mismas que serán analizadas en los laboratorios de la institución y así determinar los niveles de contaminación.

No obstante, a palabras del especialista, “aún sin hacerse los estudios, la contaminación, es notoria”.

Explicó que la UNAM en coordinación con autoridades locales, trabajaran en un proyecto de saneamiento de la Laguna que constara de la instalación de filtros a base de tambos de plástico que se colocaran en diversos puntos donde la contaminación de la laguna es más fuerte.

Explicó que los filtros o trampas constaran de tambos de plástico que en su interior llevaran plantas a fin de descontaminar el agua. Precisó que se colocarían algunos objetos en diversos puntos de la laguna y que, en dos meses, se revisara el avance de la filtración. Consideró que la idea es colocar al menos 200 piezas esparcidas por toda la laguna y que en ello, participará la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (Capama), la dirección de Ecología Municipal y los marquesanos.

Joshua Miranda Iraola concluyó en que la Laguna Negra de Puerto Marqués tiene un excelente potencial para convertirse en un atractivo aviturístico, por la presencia de aves y por el contacto directo con la naturaleza en el recorrido en canoa.

Cabe destacar que los biólogos de la UNAM se comprometieron en compartir con Enfoque Informativo Guerrero Diario los resultados de las muestras a la laguna.

“SE REQUIERE CAMBIO DE TODA LA ESTRUCTURA SANITARIA”

 

Por su parte, el comisario de Puerto Marqués, José Luis Toscano Flores, urgió a las autoridades federales, estatales y municipales atender el tema para sanear la Laguna Negra y que, en ello, deberá hacerse el cambio de toda la red hidrosanitaria del poblado, así como la rehabilitación de la planta tratadora de aguas residuales al 100 por ciento.

En breve entrevista, el encargado del poblado precisó que el rescate de la Laguna negra influirá en mejorar la economía de los marquesanos pues no solo se ofrecerá sol y playa, sino también un contacto directo con la naturaleza.

Reconoció que, durante los años, el poblado de Puerto Marques creció de manera desproporcionada lo cual generó el problema serio de contaminación de descargas de aguas crudas y de ahí la importancia de tomarse cartas en el asunto.

A nombre de los marquesanos agradeció la disposición de los especialistas de la UNAM en analizar el estado del estanque natural y la intención de implementar proyectos para el saneamiento del agua y el cuidado de la vegetación del mangle.

Expuso que, en fechas recientes, los marquesanos sostuvieron una reunión con autoridades municipales, donde se plantearon los problemas que aquejan al lugar y que aterrizan en el deterioro de la laguna.

El principal problema, dijo, es el obsoleto estado de la red hidrosanitaria del poblado, lo cual genera que el drenaje se estanque brote en los andadores y se estanque a las afueras de las casas, y que, si bien CAPAMA realiza desazolve de manera cotidiana, el problema surge en cualquier momento, lo cual además causa enfermedades en la piel y gastrointestinales a los marquesanos.

A lo anterior, dijo, se suma el débil funcionamiento de la planta tratadora de aguas residuales, pues de las tres bombas de tratamiento, solo funciona una, lo cual propicia que las aguas crudas desemboquen a la bahía. Agregó que, en dicha reunión, ecología municipal y CAPAMA se comprometieron a tomar acciones en la materia y que se buscarían recursos tanto en la federación, estado y municipio para el cambio de la red en el poblado.

A nombre de los marquesanos aseveró que hay disposición de los pobladores en participar en lo que se requiera para el rescate de la laguna negra.

 

** MARQUESANOS URGEN RESCATE Y SANEAMIENTO DEL SITIO

 

El representante de la Cooperativa Diamante de Canoeros de la Laguna Negra de puerto Marques, Dionicio Niño Mancera urgió el rescate del atractivo natural usado como locaciones para películas como “El Sube y Baja”, “La Perla”, “La Mentira” y “Tarzán”, de actores como la talla de Mario Moreno Cantinflas, Pedro Armendáriz y Jonny Weissmuller.

Precisó que el lugar es histórico pero que hoy corre peligro de perderse ante la poca atención de los gobiernos, el crecimiento del poblado de Puerto Marques y la llegada de hoteles y empresas que contaminan con descargas de agua.

Refirió que los recorridos por la laguna iniciaron en 1932 sin embargo, desde hace diez años a la fecha, el atractivo de pasear por la Laguna Negra ha venido en decremento por la contaminación de aguas negras y desechos sólidos por al menos tres basureros apostados a lo largo de los bordes de la laguna.

“Pese a todo aquí estamos, en lluvias la laguna crece y nos inundamos, podríamos decir que nos tienen como la fosa más grande de Acapulco por los drenajes, desagües, químicos”, indicó.

De igual forma, aplaudió la disposición de especialistas de la UNAM para el análisis del agua y la implementación de las medidas para sanear la laguna.

“Queremos trabajar, con este intento de rescate y reactivar los paseos para locales y visitantes nos darán trabajo a 24 familias, queremos dejar algo para nuestros nietos, hay que rescatar la laguna”, comentó.

Por su parte, Carlos Ozuna Vera, habitante del lugar pidió a las autoridades tomar en serio la limpieza de la Laguna Negra.

Contó que, de pequeño, allá en los años 80 los pobladores acudían a bañarse al estanque sin temor alguno de sufrir alguna infección o enfermedad pero que desde 15 años a la fecha, el crecimiento de la población, la llegada de hoteles y demás empresas la contaminación incrementó.

“Desde nuestras trincheras todos tenemos que entrarle, nosotros no contaminando ni tirando basura, las autoridades en la reparación y control de los drenajes porque, así como está la laguna nada se puede hacer, no se puede ofrecer como atractivo a los visitantes”.

Pese a toda la contaminación propiciada por el ser humano y la apatía de los gobiernos, la Laguna Negra de Puerto Marqués se resiste a morir y prueba de ello es que en mangle se renueva y se mantiene vivo, se ven aves, peces, lagartos, garrobos que pese a todo han sabido sobrevivir y adaptarse a vivir entre aguas negras y basura.

COMPARTIR