Por Enrique Silva M.

Tras los resultados electorales del pasado domingo que pintaron moreno al país, se tiene enfrente la nada fácil transición de ser oposición a ser gobierno, de ver los toros desde la barrera a enfrentarlo en el ruedo, de generar altas expectativas a cumplirlas, de lograr las condiciones para que el cambio se dé con la participación de todos.
Sin duda la figura central y que llevó a una oleada arrasadora electoral es el próximo Presidente del país Andrés Manuel López Obrador, quien tiene ya que irse despojando de la vestimenta de eterno candidato e irse acomodando en el traje de mandatario de la nación con todas las responsabilidades que ello conlleva y poner el ejemplo como dijo, desde arriba…así como se barren las escaleras de arriba hacia abajo.

Los mexicanos debemos de entender que mucho de lo que se dijo en campaña ahí quedará como propuesta que no será posible hacer realidad y ya poco a poco lo comienzan a revelar miembros del equipo de trabajo del futuro Presidente, de igual forma él tendrá que entender -y ya se lo están diciendo- que la investidura que representará requiere si y forzosamente si, un esquema de seguridad pertinente, por supuesto que no al nivel de hacerlo inaccesible como ha ocurrido con otros, pero si debe ser cuidado, transportado y tratado como lo que será a partir de diciembre… el mandatario de la nación.

Quienes sean llamados a colaborar con los nuevos gobiernos y quienes funjan como nuevos legisladores, del partido que sean deben de entender que el país reclamó un cambio, que no se puede llegar a hacer de las suyas como ha ocurrido históricamente, el país ya no lo soportaría; la transición nos involucra a todos y nadie puede quedarse ajeno y en caso que se detecten irregularidades actuar de inmediato de manera ejemplar para no permitir que el reclamo social se haya quedado solo en una elección, lo dijo el propio Andrés Manuel no se trata de un “quítate tú para ponerme yo”, se trata del cambio verdadero que debe llevarse a la práctica y ese reto lo deben afrontar con verticalidad quienes iniciarán las nuevas responsabilidades en la administración pública y nosotros como ciudadanos estar dispuestos a ello, con todo lo que implica también.

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