Por Ignacio Hernández Meneses

El martes 28 venidero, inicia el Primer Foro por la Paz y la Reconciliación en Guerrero. En el plano nacional, los trabajos empezaron la semana pasada en Ciudad Juárez y fueron encabezados por el presidente electo Andrés Manuel López Obrador. Será un valioso esfuerzo de la sociedad civil organizada que exige el retorno de la paz en Guerrero y el país. El promotor y defensor de los derechos humanos, Javier Morlet Macho, precisó que Acapulco será sede de éste Foro Estatal por la Pacificación en México, para tal efecto, se está convocando  a organismos no gubernamentales de derechos humanos, académicos, historiadores y familiares de víctimas y sus colectivos que han surgido recientemente con el fin de que aporten sus experiencias, reclamos, observaciones y propuestas. Este magno encuentro doloroso pero necesario, debe ser la suma de voluntades para reconstruir la necesaria paz. Parte esencial de éste foro debe ser la escucha de las víctimas. Por el reclamo de justicia se tiene y se debe oír a los padres de los 43, a las mujeres de Ayutla de los Libres que fueron agredidas por elementos del Ejército, las viudas de Aguas Blancas que desde 1995 siguen exigiendo justicia, los familiares de los desaparecidos de la Guerra Sucia, los otros desparecidos por el crimen organizado. El tema del perdón y el olvido habrá de discutirse y analizarse, será amplia la agenda y un buen comienzo. De ahí deben surgir grandes compromisos de sociedad y gobierno, donde no solo se digan las debilidades de las fuerzas de seguridad pública de los tres niveles de gobierno, ya que no solo se requiere de mejores policías con mejores prestaciones sociales sino de una política transversal que dé prioridad a los jóvenes para que tengan oportunidades de desarrollo y trabajo. Se requiere de un gobierno que procure la cohesión social, desde arriba hasta abajo. Se tiene que caminar de la mano de los familiares de los desaparecidos, sentir su dolor, soñar sus sueños para lograr la paz. Pero no habrá paz si no hay justicia. Definitivamente, del foro tiene que haber buenos resultados para salir con el compromiso de que cada quien desde su propia trinchera, coadyuve por el retorno de ese ambiente de concordia. Será un meritorio encuentro, nos une el mismo dolor y la misma esperanza. “No hay camino para la paz, la paz es el camino”: Gandhi.

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