Por: Fernando Hinterholzer Diestel

A escasos 15 días de tomar las riendas del poder ejecutivo, Andrés Manuel López Obrador pareciera sufrir el  síntoma del príismo de los años setentas y ochentas y querer avasallar al poder judicial. Y es que derivado de los planes de austeridad del nuevo gobierno federal y en el marco de las reformas a la Ley de Remuneraciones de los Servidores Públicos, donde se indica en uno de sus artículos que ningún servidor público deberá de ganar más que el Jefe del Poder Ejecutivo, estos es 108 mil pesos, se ha suscitado una gran controversia con el Poder Judicial, dado que los ministros de la Suprema Corte de Justicia (SCJN) no aceptan bajarse las altísimas remuneraciones que perciben e inclusive vetaron dichas reformas propuestas por el Presidente López Obrador. Los  tambores de guerra entre el gobierno de AMLO y los ministros de la corte suenan con beligerancia en las dos cámaras y en los medios de comunicación. En este marco de confrontación entre dos poderes de la unión, vale la pena hacer algunas precisiones sobre el tema.

En el artículo 49  de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, queda establecido que la República Mexicana “El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial”. “No podrán reunirse más de estos 2 poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un solo individuo”. El artículo 50 dice  que “El poder legislativo de los Estados Unidos Mexicanos se deposita en un congreso general, que se dividirá en dos cámaras, una de diputados y otra de senadores”, continúa señalando el artículo constitucional ya mencionado. El artículo 80 constitucional señala que “se deposita el ejercicio del Supremo Poder Ejecutivo de la Unión en solo individuo, que se denominará Presidente de los Estados Unidos Mexicanos”. Y el artículo 94 señala que se deposita el ejercicio del Poder Judicial de la Federación en la Suprema Corte de Justicia, en un Tribunal Electoral, en Tribunales Colegiados y  Unitarios de circuito y en juzgados de distrito”. Ninguno de estos poderes es más poderoso ni tiene preminencia sobre los otros.

Los mexicanos en general y los no “morenistas” vemos con preocupación estos primeros avatares por soslayar al poder judicial, ya de por si el legislativo en manos mayoritarias de morenistas,  lo está. De los 90 millones de votantes del padrón electoral en las pasadas elecciones de 1 de julio, AMLO gana con 30 millones, otros 23 millones fueron para el resto de partidos, pero más de 37 millones no votaron por distintas razones, luego entonces más de 60 millones de mexicanos no sufragaron por AMLO y ese cincuenta por ciento del total de población del país, espera que su gobierno  brinde la seguridad que los gobiernos anteriores no pudieron ofrecer. La población ya no quiere más muertos ni desaparecidos, ni secuestros ni más feminicidios, ni asaltos en el transporte público, lograr pacificar al país debe ser el eje de su gobierno. Si hay que cambiar las leyes que sea para mejorar la justicia y aplicar mayores penas a los delincuentes, no para avasallar a otro poder ni para callar a los detractores. Los faraónicos proyectos del Tren Maya, la refinería en Tabasco y la construcción de otro aeropuerto en lugar del de Texcoco, pueden realizarse sin tanta faramalla de consultas populares teledirigidas, los mexicanos quieren resultados en estos primeros cien días de gobierno,  queremos exfuncionarios públicos de la administración de @EPN en la cárcel por corruptos, queremos salud y educación para la población más vulnerable, entre otros a indígenas y jornaleros agrícolas, no más bebes naciendo afuera de los hospitales por negligencia médica, medicinas en los hospitales, entre otras tantas necesidades que tiene la población.

El proyecto AMLO´lovista de la 4ª. Transformación debe tener como propósito reducir el número de pobres de la nación, así como mejorar las condiciones en materia salud, educación, vivienda y alimentación de más de 60 millones de  mexicanos que sobreviven escasamente con menos de 50 pesos diarios. Dirigir todos los esfuerzos de la nación a estos propósitos es lo sustantivo, y no andarse peleando con el poder judicial para rebajar los “altísimos salarios que perciben”, de por si la justicia en México tiene mala fama, y se señala a jueces y magistrados que se venden al mejor postor, y ahora con la posible reducción de remuneraciones, estaríamos sujetos a que el que tenga más billete, tendrá justicia pronta y expedita.

ES CUANTO

ADENDDUM: terrible noticia para los programas sociales de apoyo a las mujeres, los institutos de la mujer, para el CONAVIM, y las organizaciones de la sociedad civil, con la drástica reducción en el Presupuesto de Egresos 2019, desaparecen muchos programas de INMUJERES e INDESOL y no habrá apoyo a las OSC. Me pregunto cómo combatirán los feminicidios, la Trata de personas o la Prevención de Embarazos de Adolescentes, sin los apoyos que antes se recibían?

 

 

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