Por: Fernando Hinterholzer Diestel

Termina la quinta semana de campañas electorales rumbo a la elección presidencial, y no se ven cambios en las preferencias de los ciudadanos. Si la elección fuera hoy mismo, López Obrador les daría una patiza “marca Acme” al resto de sus adversarios. Claro que esto no se acaba hasta la novena entrada, en términos de “baseball” como lo diría el inolvidable cronista beisbolero “el Mago Septien”, y esto sucederá el 1 de julio, el día D. Sin embargo, La campaña presidencial y los candidatos han logrado, a menos de 2 meses de los comicios, una confrontación social que seguramente no terminará el 2 de julio, sea cual fuere el resultado electoral, la fórmula ha sido muy simple y conocida: las descalificaciones, insultos, ataques mediáticos, amenazas, miedo, la desvergüenza, la intolerancia, la soberbia, entre otras linduras.  En los últimos días hemos visto como la clase empresarial más rica de México (los Ricardos), han sacado ya las uñas en contra del virtual ganador de los comicios presidenciales, quien a su vez los ha llamado “minoría rapaz”. Y ese pleito mediático ha llenado las primeras planas de los principales medios impresos y electrónicos del país, ya que se podría generar un clima de desinversión y falta de confianza en las instituciones, en caso de que AMLO gane la presidencia y continúen los enconos con los “dueños del dinero en el país, según se advierte en un análisis de una consultora de riesgos norteamericana.

Pero, de acuerdo a un criterio imparcial personal, fuera de apasionamientos o inclusive de sesgos de clase social, yo no veo un peligro inminente si gana AMLO. Va a ganar la presidencia, pero no el Congreso de la Unión eso también me queda claro. Gobernará con el marco normativo actual y mientras no acuerde o negocie con la mayoría, no podrá modificar la Constitución, ni echar abajo las “Grandes Reformas estructurales” que ha realizado “Peña y sus secuaces”, estos sí son rapaces por lo corruptos (Ruiz Esparza, Rosario Robles, el propio Meade entre otros). Entonces no veo por donde los empresarios estén preocupados, a no ser que muchos de ellos estén acostumbrados a ganar contratos sin mediar licitación, a dar mochadas a los servidores públicos, a obtener concesiones de largo plazo con condiciones convenientes para ellos y quienes se las otorgan, entre otras linduras que se estilan en la alta cleptocracia actual. En conclusión, no veo porque armar tanta bulla por los ricachones y su enojo, ellos seguirán haciendo negocios, generando empleos y ganando dinero con o sin AMLO, porque su Dios es el dinero y eso es lo único que manda.

El otro tema crucial en las campañas durante esta semana que termina, fue el cambio de Presidente del Comité Nacional del PRI al salir el tecnócrata Ochoa Reza, y llegar el cleptócrata René Juárez Cisneros (RJC) mejor conocido como “El brodi”, en el bajo mundo de la política guerrerense del PRI. Con este relevo se ahonda cada vez más, el escenario catastrófico para el candidato tricolor Meade y ya sus nulas posibilidades de siquiera remontar al segundo lugar. La designación de RJC también pone de manifiesto que @EPN no cuenta con cuadros operadores para el proceso electoral vigente, ni tampoco con los mejores operadores electorales (mi compadre Galeana es el mejor), quizás estén confiados con “el voto del hambre”, esto es el dinero que ya reparten depositado en tarjetas, como lo hicieron en Estado de México y Coahuila, pero ni así les va a alcanzar. La gente pobre ya esta aleccionada para recibir los apoyos y no votar por quien se los entreguen.     

Se ha hablado mucho también en las campañas, del voto razonado, que el enojo social no influya en la determinación de las preferencias electorales, que votar por AMLO es regresar al pasado, que el proyecto del gobierno actual debe de continuar, que son dos visiones de proyecto de país, que todos son corruptos en fin, toda una perorata de verdades a medias que en muchos ciudadanos no van a modificar su preferencia a la hora de sufragar en el día D. En lo personal me queda claro, que el modelo económico del país está agotado, ya que ha convertido a México en los últimos 20 años en una gran fábrica de pobres, y a 20 personajes (los Ricardos) lo ha vuelto multimillonarios, es el sistema llamado capitalismo salvaje o neoliberal, habría que equilibrar en un nuevo modelo de desarrollo la eliminación paulatina de la pobreza y el desarrollo de las entidades del sur, léase Chiapas, Guerrero y Oaxaca que los hermanos indígenas tengan acceso real y al 100% de salud y educación, y no a medias como hoy sucede . Que gran incongruencia no les parece, y si además los políticos que elegimos son corruptos, no hay vocación de servicio, sino simplemente enriquecerse, pues hay que cambiarlos, “mejor que roben otros”, o demuestren realmente su valía como servidores públicos. La verdad yo si voy a “botar al PRI de los Pinos”, mi voto será de castigo, o que otra manera tenemos los ciudadanos de castigar a los malos administradores públicos, a los vividores de la política, pues echándose a la calle.

ES CUANTO

ADENDDUM: ante los altísimos niveles de inseguridad y violencia que privan en el Estado de Guerrero, hay que cerrar filas y apoyar el gobierno de HAF, ahora no pueden privar visiones partidistas ni maniqueas sobre la grave situación que priva en la entidad suriana.

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