Larry, el popular gato que vive en el número 10 de Downing Street, se posó debajo de la limusina del presidente Donald Trump, conocida como ‘La Bestia’, por lo que el vehículo no pudo moverse durante algunos minutos. El gato, que vive desde 2011 en la residencia oficial y oficinas de la Primera Ministra británica, hizo varias apariciones estelares durante la visita de Trump.

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