*  Monseñor Leopoldo invita a la conversión aquellos que se han desviado del camino

 

Hago un llamado a los victimarios para que toquen su corazón de hijos, tengan en su mente el rostro de sufrimiento de las madres y cambien de conducta’.

 

                                                                         Federico Nogueda Berdeja

 

La Semana Santa siempre son esos días para orar, reflexionar, descansar, y para algunos vacacionar, pero sobre todo analizar a quienes consideramos parte de la Santa Trinidad, en este caso Dios Hijo, a Cristo Jesús.

Pero el hecho del tema de Jesús el revolucionario, es para aquello a lo que vino Jesús, a salvarnos, pero no del César ahora el llamado Estado, sino, a salvarnos de nosotros mismos, a dar el nuevo concepto de amor, de amar al prójimo como a nosotros mismos.

En una etapa de la civilización humana, donde el concepto de amar al prójimo, sonaba tonto, al contario el hombre esclavizaba al hombre, asesinaba por involución civilizatoria.

Jesús vino a revolucionar el concepto establecido de Dios escrito en esa época por los protagonistas que lo cuestionaban, esos que oraban en público y se perdían en lo privado.

 

A quitar esos dogmas de no trabajar o curar en días de descanso y cuantas imprudencias más, hoy reflexionamos a ese revolucionario, en esta Semana Santa, a ese gran socialista que ayudaba y consolaba a los que menos tenían.

 

Decía en sus evangelios que “El dar no es cuestión de esparcir sino de sembrar”, es decir una inversión, que quizás no agradezca el humano, pero si el Padre.

 

Me despido con esta de Corintios 9:8. “Dios puede darles a ustedes con abundancia toda clase de bendiciones, para que tengan siempre todo lo necesario y además les sobre para ayudar en toda clase de buenas obras”.

 

*Monseñor Leopoldo invita a la conversión aquellos que se han desviado del camino

En su mensaje dominical que realiza Monseñor Leopoldo González González, invitó a la conversión, en esta Semana Santa, un llamado a quienes han hecho de los delitos que han cometido, un modo de vivir.

Al considerar que, incompatibles con el creador, siembran dolor y sufrimiento, imaginables en los hijos y hermanos, en padres, esposas, con amargos deseos de venganzas.

Y pidió en el nombre del señor, que se conviertan, porque seguir o insistir en ese camino de la perdición, tarde que temprano llegará ese fracaso más grande de la existencia humana, porque Dios ama a todos por igual.

Reflexionó hacer conciencia que, el Viernes Santo, entregó su vida por los demás, por ello analizó hacer conciencia, y repetir con gran asombro e inmensa gratitud, ‘el hijo de Dios nos ama y se entregó por todos nosotros’.

Con este mensaje Monseñor Leopoldo González, dio inicio la Semana Santa en su arzobispado concede en el puerto de Acapulco, el domingo por la mañana, a los periodistas dijo vallan con Dios y cuídense mucho.

federicosol@yahoo.com.mx

 

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