Por: Fernando Hinterholzer Diestel

Chiapas y Guerrero son las dos entidades  más pobres del país.

De acuerdo con el Coneval, estos dos estados sureños del país, ocupan el primero y segundo lugar a nivel nacional con un 69.7% de su población en situación de extrema pobreza. Si a esta situación sumamos la grave crisis de inseguridad, de parálisis económica  por la que atraviesan desde hace unos años, se hace evidente la urgencia de encaminar todos los esfuerzos y recursos del gobierno federal recién instalado y de la sociedad civil para recuperar el dichos estados.

En este marco cabe mencionar que  la pobreza no sólo se ha expresado en reducidos niveles de ingreso o de consumo de la gente, sino también se ha traducido en un escaso desarrollo humano, falta de expresión y representación, vulnerabilidad al abuso y a la corrupción, delincuencia, discriminación.

También existen factores socioeconómicos que prevalecen, y que ancestralmente han orillado a dichas entidades a una pobreza lacerante que ha provocado serios  problemas de carácter político y social. Son estos escenarios de cacicazgos, de violencia, de reclamos sociales e inestabilidad política que han prevalecido en Chiapas y Guerrero hasta mediados de la década de los ochenta del siglo XX y que aún, en este tercer milenio, todavía afrontamos.

La corresponsabilidad en el ámbito público significa que todas las personas que pertenecemos a la sociedad civil, así como el Estado y sus instituciones, tienen la grave obligación de cumplir con las leyes, y de defender al Estado Mexicano, para consolidar el modelo de país al que aspiramos y que está plasmado en nuestra Constitución.

Es por eso, que la sociedad civil debe trabajar con toda fuerza e intensidad para darle validez a nuestras leyes y normativas, comenzando por nuestra Carta Magna. Desde distintos ámbitos y usando “las herramientas de la democracia participativa”, podremos alcanzar y coadyuvar la corresponsabilidad entre la sociedad civil y los gobiernos. Las Organizaciones Civiles No gubernamentales (ONG´s) han asumido desde hace unos años la función de señalar los errores, corruptelas y la impunidad que priva en las instituciones de gobierno, ya sea federal, estatal y municipal, e inclusive realizan tareas que el mismo gobierno no hace. Este tipo de corresponsabilidad significa por lo tanto sumar esfuerzos desde el ámbito que les es propio al gobierno y a las organizaciones.

No significa que las organizaciones sustituyan a las autoridades, renuncien a su compromiso de promover la creación y formación de nuevos actores sociales, y deban asumir obligaciones que corresponden al Estado. “Corresponsabilidad es construir una colaboración responsable y respetuosa de la autonomía de las organizaciones de la sociedad, en aras de obtener resultados que mejoren el nivel de vida de todos los ciudadanos”. Guerreros por una Vida Mejor A.C. es una organización de la sociedad civil que busca coadyuvar con los gobiernos estatales y federal a disminuir la brecha de pobreza, a combatir la desigualdad, equidad de género, la impunidad, el respeto pleno de los derechos humanos y la capacitación en diversos temas de la población más vulnerable de Chiapas y Guerrero. La misión de Guerreros por una Vida Mejor A.C. es Impulsar el desarrollo económico, social y humano, financiero, económico de investigación, educativo, deportivo recreativo, de salud, asistencia social, productiva, agropecuaria, pesquera, industrial, cultural, ambiental, acompañamiento y gestoría en todo el país, con particular énfasis en comunidades y regiones marginadas, así como grupos minoritarios y marginados, en zonas rurales y urbanas. La visión de Guerreros por una Vida   Mejor, A.C. es de verse en 10 años como la Asociación Civil que más ha apoyado a las comunidades marginadas de Chiapas y Guerrero, incluyendo a los grupos vulnerables e Indígenas.

La experiencia de Guerreros por una Vida Mejor,   A.C. viene de 8 años a la fecha cuando comenzamos a trabajar en los municipios de Tixtla de Guerrero y de Cochoapa el Grande y Metlatonoc en  Guerrero, y en la región fronteriza del Soconusco en Chiapas, con comunidades de campesinos e Indígenas en materia de proyectos productivos, derechos humanos, educación, trata de personas y prevención de embarazos de adolescentes indígenas.

Específicamente los esfuerzos de la Asociación Guerreros por una Vida Mejor, van encaminados al restablecimiento del tejido social y a la reconstrucción de la cohesión social. Conceptualmente hablando, la cohesión social se refiere a las relaciones e interacciones de las personas en la sociedad. La cohesión social debe surgir como un esfuerzo democrático para establecer equilibrios sociales, dinamismo económico e identidad nacional, a fin de instaurar un sistema de equidad sostener los impulsos del crecimiento económico no controlado, y evitar la fractura social.

La cohesión social es un proceso social que busca consolidar la ciudadanía en pluralidad al reducir las desigualdades y promover espacios para las reclamaciones políticas y judiciales contra la injusticia. Es el punto de encuentro de la democracia social con la democracia política. Una sociedad cohesionada es un prerrequisito para la democracia política y la estabilidad social.

 

Es cuanto

 

ADENDDUM: el apoyo a los grupos y organizaciones de la sociedad civil por parte de AMLO y su gobierno, será clave para conseguir su propósito de  la 4ª. Transformación, la filantropía y el bien común de las ONGs hacia la población más vulnerable y desfavorecida continuará de manera entusiasta, cumpliendo con aquella máxima de la Mas.: qué haces para el GADU.: qué haces para tu prójimo y qué haces para ti mismo.  

fhinter@hotmail.com

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