Por: Bárbara Díaz

Durante un mes, antes, durante y después de los Olímpicos de Invierno, hemos presenciado episodios de la guerra fría coreana, que ahora involucran la reunión con EE.UU y las sanciones que impone China. ¿Qué deberíamos aprender?.

Mientras la inauguración de los JJ.OO. sirvió a Corea del Sur como escenario de reunificación con su hostil vecina, el desenlace de la competencia femenina de persecución por equipos dividió a las anfitrionas y nos dejó congelados a quienes aprendemos de los deportes de equipo.

Separadas por escasos metros, las conflictivas fronteras coreanas permanecen al rojo vivo. Aunque el régimen del norte es una rueda suelta, su coterránea, motivada por el espíritu olímpico, facilitó una Concertación y logró que su homóloga Cooperara, permitiendo la integración de sus delegaciones en el desfile en Pyeongchang, la exhibición de una bandera peninsular, la interpretación del Arirang, himno no oficial de las dos coreas, y la Conformación de una selección Conjunta de hockey femenino.

Aunque este pacífico gesto fue motivo de Celebración, hubo detractores entre los países implicados, y, cómo no, fue confundido por el Tío Sam como una demostración de debilidad ante el Little Rocket Man. No obstante, la clausura de los juegos estuvo opacada por la indignación que provocó la actitud de las patinadoras surcoreanas durante el remate de la prueba de persecución por equipos, tras la cual resultaron eliminadas.

Ahora que el ciclismo está de moda, quizá sea útil comparar esta práctica con las contrarreloj. De hecho este deporte requiere sincronía en el balanceo de los brazos entre las corredoras, y una adecuada Coordinación de sus relevos para minimizar el desgaste, producido por la resistencia del aire, además de asegurar la Continuidad del ejercicio y la Cohesión del equipo.

En el caso referido no llegaron en bloque, una Compañera quedó rezagada, y en este deporte el tiempo se registra cuando cruza la meta el último miembro del equipo. La frustración por el resultado, tras años de intenso sacrificio y entrenamiento, contrastó el helaje de la pista con las reacciones en caliente de las implicadas, donde hubo referencias en tercera persona descalificando su desempeño, expresiones pasivo-agresivas cuestionando su Compromiso, y declaraciones de culpa en público.

Esta situación ejemplifica el inadecuado manejo de una crisis ante los inmediatos, efervescentes y especulativos medios de Comunicación modernos. En definitiva destruyó la Confianza en el equipo, expuso problemas de Coherencia entre el objetivo Común y la presión individual de ir más rápido, y nos recordó lo destructiva que es la crítica, pues los grupos de interés no demostraron Comprensión y Compasión.

Todos cometemos errores, y, en un mal día, el instinto darwiniano puede impulsarnos a proyectar nuestra peor versión. Conscientes de esto, y la necesidad de resolver conflictos de manera Constructiva, reforcemos nuestra Capacitación en “competencias” que Complementen la tradición intelectual, como los valores y atributos de profesionales y equipos ejemplares. En lo antedicho, encontrará pistas resaltadas con la letra “C”.

Ex presidente Uribe, ¿qué tal una reunión de Conciliación con las Farc y el Eln?.

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