Agencias 

Tras la audiencia en la Corte Este de Nueva York, Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Felipe Calderón, se declaró inocente de recibir sobornos del cártel de Sinaloa y se definió una nueva audiencia para el próximo 21 de enero.

Sin esposas ni cadenas, vestido con una sudadera gris, pantalón caqui y tenis negros con suela blanca, el ex funcionario parece que comienza a sufrir los estragos del encierro.

Durante la audiencia, que duró apenas cerca de 10 minutos, mostró un semblante demacrado y actitud sumisa y en cada oportunidad volteó a mirar a sus familiares ubicados en la segunda fila de una abarrotada sala 2A, como buscando en ellos una respuesta.

En la audiencia, la juez magistrado Peggy Kuo, le indicó parte los cargos por los que lo acusa la fiscalía del distrito este neoyorquino, mismos que no le fueron leídos en su totalidad y simplemente ella preguntó al mexicano si conocía el expediente y él respondió que sí.

García Luna tendrá 70 días para replantear su estrategia y se le volverá a preguntar sobre su decisión al culminar ese tiempo. Dicho periodo comenzará a correr a partir del 21 de enero, fecha que la juez Kuo puso para recibirlo en una nueva audiencia.

Mientras le era leído esto último, García Luna insistía en voltear a ver a sus familiares que quedaron a sus espaldas, y al retirarse se llevó la mano al pecho y luego envió un beso a su esposa y dos hijos, mientras intentaba preguntarles algo que ellos no entendían y como respuesta obtuvo un apagado “¡Te amamos!” de su mujer, pero que él no escuchó.

En segundos, con la cara llena de angustia y a punto del llanto desapareció por la puerta lateral por la que ingresó.

En diciembre, Genaro García Luna fue detenido en Grapevine, Texas, al ser acusado de corrupción y estar ligado al cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán, al que presuntamente brindó protección y del cual recibió millones de dólares de 2006 a 2012. 

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