Exagerada respuesta de Sheinbaum por protestas de mujere 

 

Roberto Santos

 

Exagerada es como se puede calificar la respuesta de las autoridades capitalinas ante la protesta de colectivos de mujeres en contra de la Procuraduría General de Justicia por la casi liberación de cuatro policías acusados de violar a una menor de edad.

El resultado de la manifestación fueron algunos vidrios rotos y la dignidad del director de la policía capitalina mancillada con un chorro de agua con diamantina.

La rabia de las mujeres es justificada ante la posibilidad de que los agentes que violaron a una menor de 17 años, queden sin castigo alguno y regresen a su trabajo con la altísima probabilidad de que prosigan en su comportamiento depredador en contra de más mujeres en la delegación de Azcapotzalco.

Los policías que debieron cuidar a la joven abusaron de su poder que le da ser miembro de la corporación de seguridad y por la fuerza física al actuar en grupo. 

Su actuación fue siguiendo el ejemplo de aquellos jóvenes que se juntan en “manada” para atacar mujeres y violarlas.

Por el tipo de respuesta de la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, al acusar al movimiento de protesta como una provocación, solo refleja que es una mujer carente de empatía con la víctima de este caso y los cientos de mujeres que han sido mancilladas y asesinadas por depredadores sexuales en la ciudad que gobierna.

Y es más cuestionable ese actuar cuando las autoridades de justicia anuncian que han abierto carpetas de investigación en contra de quienes rompieron el vidrio de esa dependencia de (in)justicia y agredieron con la (mortal) diamantina a Jesús Orta, jefazo de la policía capitalina.

Lo peor que puede hacer Claudia Sheinbaum es buscar culpar a las mujeres por protestar ante el incremento de casos de violencia en contra de ellas, cuando por el hecho de ser mujer y supuestamente de pensamiento de izquierda debería manifestar mayor comprensión hacia las manifestaciones de rabia e impotencia ante lo que consideran un riesgo al vivir en la ciudad de México.

Sin embargo eso no es nuevo en la jefa de gobierno, y basta recordar el caso del joven Norberto Ronquillo asesinado en la ciudad de México al salir de la universidad donde estudiaba.

Cuando el cortejo fúnebre salía hacia su estado de origen, Claudia sonriente recibía elogios del presidente de la república, quien le levantó la mano en señal de total apoyo y acusaba a esos grandulones que le hacían bullyng a la jefa capitalina, hecho que causó molestia porque fue considerado como una falta de respeto a la memoria de Norberto y a su familia.

Ya se vio que la jefa capitalina no es aliada de las mujeres que pelean por sus derechos, porque quizá trae en su esquema que las féminas deben estar en su casa y no andar en la calle y menos en la madrugada. 

Esperemos que la joven afectada siga adelante con su demanda y no se deja intimidar después de que alguien de la procuraduría filtrara datos de ella, sabiendo que con eso la ponen en mayor riesgo junto a su familia y amigas solidarias. Una perversidad, sin duda, para proteger a los agentes señalados de violadores. 

santos0212@yahoo.com.mx

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