Agencias 

Uno de los dos señalados como pieza clave, y en algún momento considerados autores intelectuales del homicidio, secuestro y desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa sucedidos el 26 de septiembre de 2014,  que marcó la presidencia de Enrique Peña Nieto y se mantiene en la impunidad, ahora labora en el Gobierno de Baja California. 

Amador Rodríguez Lozano, secretario general de Gobierno, nombró al General en retiro, Marcos Esteban Juárez Escalera, director de Centros de Reinserción Social en el Estado.

En la recomendación de la CNDH sobre la investigación de la FGR relacionada con la desaparición de los 43 normalistas, se indica que Juárez Escalera, cuyo apodo es “Caminante”, cumplía una función de enlace para la transmisión de información entre un sicario del Cártel Guerreros Unidos y autoridades de Guerrero, y policías municipales que participaron en los fatales hechos.

Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, declaró el 8 de enero de 2019, en conferencia de prensa en Ciudad de México, que uno de los objetivos más importantes en la investigación sobre el homicidio y desaparición de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, era encontrar la verdadera identidad de “Caminante” y de “El Patrón”, señalados de ser partícipes de los hechos sucedidos entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.

A “Caminante” se le identifica como el enlace entre policías municipales, policías ministeriales de Guerrero, autoridades del Estado de Guerrero y sicarios de una célula del cártel Guerreros Unidos que participaron en la desaparición y homicidio de estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” aquel 26 de septiembre.

Mientras en las investigaciones de la entonces Procuraduría General de la República (hoy Fiscalía), “Caminante” fue identificado como Alejandro Tenescalco Mejía, un agente municipal de Iguala sin relevancia, el análisis de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre la investigación oficial y una propia, les permitió determinar que en realidad “Caminante” es un General Brigadier en el retiro que, hasta días antes de la desaparición de los estudiantes normalistas, fungía como director de la Policía Ministerial de Guerrero en el gobierno de Ángel Aguirre.

Su nombre es Marcos Esteban Juárez Escalera. La identificación de “Caminante” en la persona del General Juárez Escalera es una hipótesis a la que también llegaron miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y del Grupo Interdisciplinario de Especialistas Independientes (GIEI).

En enero de 2019, Alejandro Encinas confirmó esa identidad, y solicitó a la Fiscalía General de la República (FGR) profundizar en sus investigaciones para que no se cometiera el error de juzgar a la persona equivocada, pues para esa instancia, se trata de Tenescalco Mejía. De hecho, el subsecretario de Derechos Humanos se refirió a Marcos Esteban Juárez Escalera no solo como “Caminante”, también en calidad de “prófugo”.

Al inicio de la administración de Jaime Bonilla Valdez en Baja California, a finales de 2019, Amador Rodríguez Lozano, secretario general de Gobierno del Estado, nombró al General Marcos Esteban Juárez Escalera, director de Centros de Reinserción Social de BC.

Así, uno de los hombres más buscados, al menos por los organismos autónomos –CNDH, CIDH y GIEI- que revisaron y analizaron la investigación del caso Ayotzinapa realizada por la FGR, “Caminante”, ahora trabaja en el Gobierno de Baja California.

La relación entre Rodríguez Lozano y Juárez Escalera se remonta a Chiapas, donde trabajaron juntos. Amador fue coordinador del Gabinete de Política y Seguridad del mandatario Juan Sabines en 2006-2007, en tanto Juárez Escalera era secretario de Seguridad en el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez.

Una vez que Rodríguez Lozano fue nombrado por el propio Sabines como ministro de Justicia, Juárez Escalera fue designado director de la Policía Ministerial. Ambos se vieron inmiscuidos en un hecho, entonces sin precedentes, cuando en junio de 2008, en conferencia de prensa, informaron del aseguramiento de mil 824 paquetes de cocaína marcados con la leyenda “Cártel de Sinaloa” y que daban un peso de dos toneladas. Diez días después, del Ministerio de Justicia de Chiapas informaron que no era cocaína, sino lactosa. Justificaron que dicha sustancia se usa para “adulterar la droga”.

 

CLAVE PARA DESENTRAMAR

 

Un integrante de la investigación de los sucesos de Ayotzinapa en 2014 comentó a ZETA que la identificación y ubicación de “Caminante”, es decir, del General Marcos Esteban Juárez Escalera, resultaba importante para desentramar algunos puntos de la indagación, que tienen que ver con la información que este proporcionó tanto a miembros de Guerreros Unidos, como a autoridades del Estado y policías en los momentos previos al secuestro de los estudiantes,  cuando ya los operativos criminales estaban en marcha.

El análisis de las comunicaciones vía celular en los momentos previos, durante y posteriores a la desaparición de los normalistas, indica que “Caminante” mantuvo contacto con un sicario de Guerreros Unidos, Ramiro Ocampo Pineda, así como personas cercanas al entonces gobernador Ángel Aguirre, particularmente con su jefe de ayudantía, el también militar Felipe Martín Ornelas Rebollo y dos agentes ministeriales: Eliohenay Salvador Martínez Hernández y su jefe, Javier Bello Orbe, quienes en el momento crítico, estuvieron presentes en el Puente El Chipote, cuando el autobús con el número 1531, donde se trasladaban entre 15 y 20 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa, fue detenido por policías municipales de Iguala y de Huitzuco. Los jóvenes fueron trasladados a cuatro unidades pick-up patrulla con rumbo desconocido. Jamás se les volvió a ver.

Para la CNDH, “Caminante” cumplió una función de intercomunicación entre autoridades estatales y sicarios de Guerreros Unidos. El 26 de septiembre de 2014, en calidad de ex director de la Policía Ministerial de Guerrero, Juárez Escalera tuvo acceso a información en tiempo real de lo que estaba sucediendo en Iguala, misma que llegó tanto al Gobierno del Estado como a los criminales. Sin embargo, los primeros no actuaron en consecuencia para evitar que los hechos sucedieran como se conoce, mientras que los segundos participaron en la desaparición de los normalistas.

Con la información que la autoridad requiere de Juárez Escalera, esperan develar cómo y cuándo en el gobierno de Ángel Aguirre se enteraron de los hechos; profundizar la información sobre la presencia de los dos ministeriales en el Puente El Chipote al momento del secuestro de los estudiantes, particularmente la del oficial Eliohenay, a quien involucra con criminales; así como conocer los datos proporcionados a Guerreros Unidos.

A pesar de la recomendación que la CNDH hizo a la entonces PGR para investigar de manera más profunda la identidad de “Caminante”, de la cual concluyeron se trata de Marcos Esteban Juárez Escalera, a saber de defensores de derechos humanos no lo hicieron. Tampoco la FGR ha actuado en consecuencia. El único que reconoció que la Fiscalía había identificado a la persona equivocada, fue el subsecretario Alejandro Encinas, quien mencionó a Juárez Escalera como “Caminante”.

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