Por Ignacio Hernández Meneses

 

Las niñas y los niños son prioridad en todos los derechos, eso no hay duda. Pero ha brotado un grave problema en las Estancias Infantiles, en donde el gobierno federal redujo el presupuesto, provocando la inconformidad de algunos responsables de esos puntos de encuentro que coadyuvan en el sano desarrollo integral de los infantes. Se crearon poco más de 9 mil estancias en todo el país, muchas de ellas subrogadas, pero en muchas de ellas se aplicó una política de mercantilización del cuidado de la primera infancia, sin que el Estado asumiera su responsabilidad de garantizar una verdadera educación inicial para los menores. De acuerdo con pedagogos y docentes, algunas estancias infantiles acabaron bajo el control de partidos políticos y organizaciones sociales que poco o nada sabían sobre la adecuada estimulación temprana de los niños durante sus primeros años de vida, tarea que se debe diferenciar claramente del cuidado que es necesario ofrecer a todo menor. Teresa Garduño, fundadora y directora del Instituto de Investigaciones Pedagógicas, resaltó que hubo proyectos exitosos, sobre todo de estancias infantiles comunitarias, pero los errores y excesos en los que se incurrió deben ser corregidos. La especialista calificó de infame que durante el gobierno panista del ex presidente Felipe Calderón se permitiera que cualquier persona pudiera abrir una estancia en su garaje, sin importar en qué condiciones ni quién ofrecía estos servicios. Ojalá que en este lamentable escenario, se corrijan las fallas, ya que no solo debe tratar de ofrecer cuidados para los niños ni tenerlos en espacios donde sólo se cuida y se guardan,  se debe contar con un sólido programa educativo para impactar realmente en el desarrollo de los menores, porque el algunos casos, se ve que el gobierno federal descuidó el programa de estancias infantiles al no prevenir que se hiciera un negocio del cuidado infantil, y sin asumir que impartir educación inicial también es responsabilidad del Estado. Nunca es tarde, y ese debe ser el compromiso, mayor presupuesto pero con un servicio de calidad.

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