Por Eduardo Salgado Sánchez

 

Un reflejo de la decadencia de turismo en el puerto es el estado actual en el que se encuentran la mayoría de los mercados de artesanías de la zona Dorada del puerto de Acapulco, los cuales lucen abandonados y en decadentes condiciones no aptas para los turistas.

Enfoque Informativo realizó un recorrido por los mercados El Parazal, Papagayo, La Dalia, El Pueblito, donde el olvido y la desolación está a la vista entre la suciedad, falta de alumbrado y cortinas cerradas por la ausencia de turismo y por la inseguridad.

En el caso del emblemático El Parazal ubicado en la calle Matamoros y Velázquez de León del centro de la ciudad, el cual nació en los años 70 cuando sus locatarios fueron reinstalados después de estar en la terminal marítima, la desolación recorre sus pasillos.

En breve caminata por sus pasajes cubiertos de olores fétidos a excremento y orines pues se utilizan como baños públicos, se pudo apreciar que en diversos puntos de las naves, la techumbre de lámina y fajillas de madera inclusive, hasta indigentes durmiendo sobre el piso.

“Hay mucho local cerrado, este mercado es el más emblemático de Acapulco, en tiempos de Figueroa nos mandaron para acá después de haber estado en el corazón de la terminal marítima, de un promedio de 400 locatarios que habíamos en un principio, hoy abrimos unos 50, el mercado está solo, hay mucho local cerrado”, comentó el locatario Imeldo Ugarte, locatario del lugar.

Expresó que es urgente que las autoridades municipales apoyen el cambio de toda la techumbre del mercado, la cual está a punto de colapsar, así como la rehabilitación de luminarias, “pero lo principal que necesitamos es la promoción, necesitamos turismo”.

“Somos uno de los mercados más olvidados pese a ser uno de los primeros reubicados, hoy han reubicado a muchos vendedores como los del mercado de La Dalia que estaban en el muelle pero el problema se vuelve a reactivar, no hay un censo real de quienes son artesanos y quienes solo son vendedores, venden hasta mercancía china, no son realmente artesanos como los hay aquí”, señaló.

Aseveró que El Parazal se vino abajo a la llegada de Felipe Calderón a nivel federal y afirmó que la decisión de hacer itinerante el Tianguis Turismo en aquel entonces, así como el repunte de la violencia en el país y en la entidad, la economía y los ingresos de los locatarios se perdió.

Pese a las adversidades, Imeldo Ugarte, hombre que dijo recordar el Acapulco de antes donde los mercados de artesanías se llenaban de turismo extranjero, al grado que en su local tenia a 12 vendedores y que aun así, no se daban abasto, confió que algún día no lejano Acapulco volverá a ser el de antes y confió que con la llegada de los nuevos gobierno federal y municipal la situación de los mercados, mejore de menos a más.

*Mercado el Papagayo, olvido en callejones con cortinas cerradas

De igual forma, se recorrieron los pasillos del mercado de artesanías Papagayo, ubicado desde 1997 sobre la avenida Costera esquina con Diego Hurtado de Mendoza, a un costado de la Vía Rápida.

De acuerdo a un letrero descolorido, en 1997, dicho tianguis fue donado por Banamex al gobierno del estado y Ayuntamiento para comerciantes que resultaron afectados por el huracán Paulina, sin embargo, a 22 años de distancia el mercado parece un muladar.

Se apreció que de sus doce pasillos que albergan a poco más de 600 locales, solo unos 20 se encuentran funcionando, mientras en el resto hasta las cortinas lucen viejas y oxidadas, el techo lleno de agujeros, nada que ver con el mercado de antes.

“La verdad de las cosas es que las ventas han estado muy flojas, desde hace seis años a la fecha las ventas están muertas, ya no hay turismo extranjero y el que viene, el nacional regatea mucho, ya trae todo y si acaso nos compran alguna pulpa pero nada de artesanías, nada de trajes de baño, yo tengo mercancía vieja que no se mueve, ya no es el de antes”, lamentó una locataria que se identificó como Rosy.

Indicó que la última temporada en la cual recuerda hubo una excelente venta fue en el invierno de hace seis años.

“Estamos en el olvido, solo hace falta mirar como todo se está cayendo, Evodio dijo que nos haría una fachada y no se hizo nada; desde hace muchos años el gobierno no se ha preocupado por darle una manita de gato, los arreglos necesarios se los hacemos nosotros mismos que cambiar lona, no ha habido mejoría alguna”, indicó.

Señaló que tampoco han sido tomados en cuenta pese a que se han llevado a cabo eventos como el Tianguis Turístico y la llegada de cruceros.

“El llamada es a que nos volteen a ver, que nos hagan publicidad, necesitamos mantenimiento para mejorar nuestra imagen y tener ventas, a veces ya no sale ni para los gastos de uno”, concluyó.

**Dalia y Pueblito, de mercados de artesanías a fondas de comida

Aunque no tan desolador el panorama como El Parazal y Papagayo, los mercados de artesanías Dalia y El Pueblito instalados sobre la avenida costera casi esquina con Ignacio Chávez el paisaje es distinto, ya que hoy se observan más fondas de comida que artesanías mismas.

En recorrido por ambos mercados con más de 30 años de antigüedad, se apreció que si bien hay cortinas cerradas, aún hay locales que se resisten a morir ofreciendo sus artesanías a los visitantes que aun recorren sus pasillos, aunque sea para llegar a las decenas de fondas de comida instaladas en dichos sitios.

En breve entrevista, una locataria del mercado de La Dalia que se identificó como Delia celebró que en la recién temporada hubo buenas ventas, aunque menores a comparación de años anteriores.

“Aquí lo que nos falta es promoción, seguridad, que venga más turismo porque afortunadamente estamos en una zona privilegiada, en Costera pero falta más turismo para que suban las ventas”, comentó la locataria.

Expresó que los alrededor de 100 locales de La Dalia se resisten a extinguirse, aunque refirió que la gran mayoría, cuando no es temporada opta por cerrar cortinas para después abrirlas cuando hay afluencia turística y reconoció que hoy en día, las fondas superan en número a los locales artesanos abiertos.

Por su parte, Marco Antonio Balbuena López, comerciante de El Pueblito desde hace 28 años indicó que de 120 locales, hoy se mantienen activos 40 comerciantes, lo equivalente a menos del 50 por ciento de comercio activo.

Indicó que desde hace diez años a la fecha, las ventas se desplomaron ante el inicio de la violencia en el puerto, pues indicó que el turismo extranjero, los clientes predilectos de dicho mercado dejaron de llegar a Acapulco.

“Lo principal que falta es el turismo, es mayor promoción pero si hablamos en cuanto a estructura, nos falta mantenimiento en techumbres, alumbrado a sus alrededores porque la oscuridad impera, nos faltan rondines de vigilancia y lo principal insisto, que se promocionen nuestros mercados artesanales”, resaltó.

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