Por Enrique Silva M.

En nuestro país hemos vivido distintos tipos de crisis, pero unas generan mayor reacción ciudadana que otra, hace pocas semanas se presentó una de ellas por la falta de agua potable en el centro de la república cuando se pretendía dar mantenimiento y hacer reparaciones al sistema que dota de agua potable a esa región.

Actualmente se está convirtiendo en crisis el tema de la gasolina en varias entidades como consecuencia del combate al robo de combustible se ha complicado la distribución, vía pipas y obvio es que genere molestias.

Sin embargo hasta el momento no se ha visto que exista la misma indignación por la crisis de valores que desde hace mucho enfrentamos como sociedad y que hoy vivimos precisamente las consecuencias, la crisis que se ha incrustado a todos los niveles y de la cuál lo que es peor, muchos no aceptan o incluso se niegan a reconocer y no se trata de partidos políticos por que a final de cuentas quienes los conforman son reciclables y lo mismo los ves en un partido que en otro.

Todos decimos condenar la corrupción pero acabamos siendo parte de ella, queremos castigo a actos deshonestos pero los cometemos como cosa natural minimizándolos y alegamos que se debiera empezar por los grandes delitos o por los de cuello blanco, pero no señores se debe actuar de manera tajante y así como queremos ver en la cárcel a personajes de la política involucrados con el huachicoleo, debiéramos aspirar a que se combata de todos los flancos cualquier forma de corrupción por pequeño que sea y apoyar a la autoridad que lo haga, pero éstas tienen forzosamente que poner el ejemplo comenzando desde casa para tener credibilidad.

La crisis del agua se superó (aunque pudiera presentarse de forma más alarmante si no la cuidamos), la crisis de la gasolina se superará tarde que temprano, pero ¿y la crisis de valores… esa para cuándo?.

alvolantetv6@hotmail.com

 

COMPARTIR