Por Enrique Silva M.

Grave crisis en la recolección de basura, pago de salarios a trabajadores, adeudos a proveedores de bienes, obras y servicios, deficiencias en la dotación de agua potable, nóminas abultadas, fallas en servicios como alumbrado, bacheo y no se diga seguridad pública se enfrentan en varios municipios de la entidad, y los actuales alcaldes no hayan la forma como salir de ellos, pero tampoco gran cosa hicieron por evitarlo o medianamente solucionarlo.

Los nuevos presidentes municipales se tendrán que enfrentar a todos esos problemas que a la vista están, pero también a muchos otros que conocerán hasta que entren en funciones y para ello deberán emplear todo su talento para que cambie la circunstancia que hoy se enfrenta y que padecen a final de cuentas los ciudadanos.

En el caso de Acapulco nunca se podrá aspirar a tener una ciudad segura y atractiva para el turismo internacional cuando son muchas las fallas que lejos de subsanarse se agravan día con día y que por más que se quiera culpar a determinados funcionarios de los errores a final de cuentas los culpables siempre son y serán los alcaldes en turno por no haber vigilado quisquillosamente cada área y en lugar de eso distraerse bastante en temas político-partidistas.

 

Tremenda encomienda enfrentará la primer alcaldesa electa de Acapulco, no será ni lejanamente fácil solucionar lo que se viene arrastrando de años, pero goza del voto de confianza de la ciudadanía y tendrá que aprovecharlo para también involucrar a la gente en el cambio de actitud que se requiere para que las cosas caminen adecuadamente… ¡es ahora o nunca!

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