*La sociedad debe ser parte de la solución

*Oportunista el líder de la sección 14 del SNTE con sus protestas

Roberto Santos

La Comisión de agua potable de Chilpancingo y la de Acapulco comparten algunas similitudes en los problemas financieros y en falta de infraestructura para surtir agua a las colonias de estas ciudades: Acapulco y Chilpancingo.

Ambas paramunicipales se han convertido en un dolor de cabeza para autoridades, las que en esas circunstancias difíciles las recibieron y necesitan ayuda tanto del gobierno estatal como del federal para poder subsanar sus faltantes en dinero.

Pero la ayuda principal es la de los usuarios, quienes pagan ese servicio en pequeña proporción que no resulta suficiente para que puedan funcionar adecuadamente.

Ambos organismos en el pasado fueron dejados al olvido y hay señalamientos de que sufrieron saqueos por quienes los consideraron su caja chica.

Eso y la falta de pagos por los usuarios –entre ellos empresarios– han llevado a la crisis que padecen estos sistemas de agua potable.

En Capama se sabe que la crisis data de muchos trienos atrás, los que vinieron acumulando deudas sobre deudas, hasta llegar  a un estado de difícil solución.

Ante esta situación se escuchan voces de algunos integrantes del cabildo acapulqueño para que esta paramunicipal regrese a manos del ayuntamiento y exista mayor transparencia en su funcionamiento.

En Chilpancingo se ha propuesto que Capach pase a manos del gobierno del estado para que su manejo se haga desde ese nivel.

Al igual que en la capital, también se ha señalado que el problema de la falta de agua en Acapulco no es por la falta del líquido sino por la carencia de tubería para llevarla a las colonias.

Además, es necesario entender que cada alcalde ha vivido o padecido circunstancias diferentes y Capama, como Capach, han terminado por convertirse en un problema que ha ido creciendo cada vez más.

Actualmente la deuda que tiene la paramunicipal del puerto es de 2 mil millones de pesos, y ese problema viene acumulándose desde hace mucho tiempo atrás, pasando por Alberto López Rosas, que dejó una deuda de 69 millones, y la de Félix con mil millones de pesos, según la regidora Ricarda Robles.

Es decir, por circunstancias diversas la paramunicipal poco a poco fue acumulando deudas y más deudas.

Se sabe que Evodio acumuló un adeudo porque se amparó ante el incremento de la facturación de la energía eléctrica por parte de la CFE, algo que necesariamente se debe intentar negociar con Manuel Bartlett, director de la paraestatal.

Una y otra vez, Evodio Veláquez señaló que la facturación se la incrementaron al doble cuando llegó a la presidencia de Acapulco, y por eso recurrió a un amparo ante ese precio tan alto.

El síndico Javier Solorio ha señalado que la CFE les cobra muy caro el servicio, 20 millones de pesos mensuales, y demanda la necesidad de acordar con Conagua para que reclasifique las temperaturas de Acapulco.

Hoy Morena tiene el gobierno de Acapulco y la presidenta municipal ha anunciado que tocará las puertas que tenga que tocar para poder dar solución a esta problemática que atraviesa la paramunicipal.

Adela es una mujer inteligente y no se duda de su capacidad para poder recurrir a la presidencia de la República para solicitar apoyo para el municipio de Acapulco, tal como lo ha anunciado el presidente Andrés Manuel López Obrador de que ayudará al puerto con acciones de gobierno, al igual que lo hace el gobierno estatal, Héctor Astudillo Flores, quien también ha estado al pendiente del municipio en diversas acciones que le benefician socialmente.

Lo mismo pasa en Chilpancingo, donde las autoridades municipales encabezadas por Antonio Gaspar Beltrán buscan los mecanismos adecuados para hacer más funcionable la paramunicipal y se distribuya agua potable en tiempo y forma, como lo demanda la población.

Ante ese y otros problemas por los que pasan los municipios se necesita coordinación de esfuerzos de los tres niveles de gobierno y la participación de la sociedad en general, para dar solución a los problemas que enfrentan las autoridades locales, y es necesario que la sociedad haga conciencia de que si bien tienen derecho a protestar, también tienen la obligación de sumarse para ser parte de la solución.  

ALGO QUIERE EL SECRETARIO GENERAL DE LA SECCIÓN 14 DEL SENTE, quien ha salido a protestar con sus huestes y cerrando oficinas de la SEG supuestamente en solidaridad con aquellos trabajadores que están fuera del FONE, cuando el problema es federal, y se espera que la SEG a cargo de Esteban Moctezuma Barragán dé solución a esta problemática.

El problema puede surgir si no llegan recursos del gobierno federal para cubrir salarios de más de más de 5 mil 700 trabajadores de la educación sin techo presupuestal que han recibido su pago por convenios del gobierno del estado con el federal en sexenios anteriores, y con el actual se está retrasando la solución.

Ante esto, aprovechando la coyuntura y de manera oportunista el líder de la  sección 14, Javier San Martín Jaramillo, a quien nunca se le ha visto protestado por nada, y ahora sí ha regresado de Iguala para encabezar este falso movimiento presionando al gobernador del estado y cerrando oficinas, cuando bien sabe que en este asunto el gobernador ha estado insistiendo en que le den solución desde el gobierno federal.

santos0212@yahoo.com.mx

 

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