Letra Púrpura

Por: Jaspe Venegas


Como un grito desesperado a la unidad y a cerrar filas, se desarrolló, con plena desorganización, el Encuentro Estatal por la Unidad de Morena, donde fue evidente la ausencia de sus principales líderes estatales.

Y es que, ante el desgaste, los errores y el desencanto de la llamada Cuarta Transformación a nivel nacional, los simpatizantes de Morena se han visto obligados a “ponerse las pilas” rumbo a las elecciones de 2021 en Guerrero, sobre todo porque no cuentan con un aspirante a la gubernatura que levante las preferencias y que garantice la victoria en esta entidad.

“Necesitamos inteligencia y proyecto para Guerrero”, dijeron durante su encuentro estatal. Y, efectivamente, eso necesitan y de eso carecen. Hay que recordar que las posiciones ganadas por Morena en las pasadas elecciones fueron consecuencia del fenómeno AMLO, no gracias a méritos propios ni liderazgo de los candidatos, a quienes el cargo político les cayó como regalo por el efecto “Peje”.

En contraste con Morena, los priístas también se ponen las pilas pero con mayores posibilidades rumbo al 2021. Ahora más que nunca, el PRI se tendrá que mover con más cautela y mejor estrategia, pues los resultados pasados en los que, en Guerrero, las diputaciones en el Congreso del Estado se redujeron a 11 de las 46 curules, los ayuntamientos pasaron a sólo 22 de 80 alcaldías y una senaduría de primera minoría, fueron una gran lección.

El PRI tiene cartas fuertes y otras no tanto pero que podrían fortalecerse en el transcurso de este año.

Uno de ellos es quien nunca ha perdido una elección en las urnas: Mario Moreno Arcos. El secretario más activo y que más ha destacado del gobierno astudillista. Dedicado a atender la política social en el estado, ya se mueve de manera discreta en todo el territorio guerrerense. Con buenas relaciones políticas dentro y fuera de su partido, experiencia en la administración pública y en materia legislativa, Moreno Arcos no quita el dedo del renglón y se perfila como uno de los aspirantes fuertes del tricolor.

Otro personaje que podría contender por la gubernatura, representando a alguna alianza priísta, es Javier Saldaña Almazán, actual rector de la Universidad Autónoma de Guerrero. A pesar de que en varias ocasiones ha declarado no tener interés en participar en el próximo proceso electoral y que al concluir su rectorado (en 2021) realizará un postdoctorado, su nombre suena como un posible y fuerte aspirante.

Saldaña Almazán ha obtenido reconocimientos por consolidar a la máxima casa de estudios como una institución con mayor prestigio en el país, como lo señaló la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior, misma que ha calificado a la UAGro como moderna, con visión internacional y con grandes avances en sus indicadores de calidad y capacidad académica. Además de la efectiva gestión de recursos y el buen manejo de los mismos.

Lo cierto es que, aunque los que aspiran a un cargo de elección popular digan que aún no son los tiempos, ya se están moviendo con algún interés político.

Al final, eso no es malo, lo malo es que olviden que su obligación es con la ciudadanía, quien cada vez es más analítica y menos manipulable. Y como muestra el municipio de Xochistlahuaca, donde su alcalde, el morenista Daniel Sánchez Néstor, fue encerrado el día de ayer durante varias horas por pobladores en la cárcel de una comisaría por incumplir promesas de campaña. Y es que, el pueblo ya no olvida ni perdona.

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