Jaspe Venegas


Gran polémica ha desatado la propuesta del presidente de la república de cancelar los puentes vacacionales, con la supuesta intención de rescatar los valores cívicos y fomentar el aprendizaje sobre fechas, acontecimientos y héroes históricos.

Se equivoca López Obrador si pretende reforzar el conocimiento de la historia de México, así como el civismo, desapareciendo los “fines de semana largos”, mismos que fueron implementados en nuestro país desde el 2006 con la finalidad de reactivar al sector turístico y, por  tanto, la economía.

Representantes de la industria turística ya han levantado la voz en contra de la propuesta de cancelar los fines de semana largos a partir del próximo año escolar. “Si no está roto, no lo arregles”, fue la reacción.

Y es que los puentes vacacionales han sido una alternativa para que las personas puedan viajar a destinos cercanos, incrementando con ello la derrama económica en hoteles, restaurantes, transportes, comercios y varios servicios turísticos.

En Guerrero seguramente habría afectaciones, pues el turismo es el principal generador de ingresos en nuestra entidad. Tan sólo en el reciente puente alusivo al 5 de febrero, la Secretaría de Turismo en el estado reportó la visita de más de 160 mil turistas que dejaron una derrama económica de más de 405 millones de pesos.

Si lo que pretende AMLO es fomentar la importancia de los días festivos, hay que exigirle entonces a la Secretaría de Educación Pública ¡que se ponga las pilas!.

¿Qué hay de la calidad de la educación?, ¿y las mejoras a la infraestructura en las escuelas?, ¿y la correcta aplicación de los programas educativos?, ¿dónde están los buenos maestros, en las aulas o marchando?

La solución no es desaparecer los fines de semana largos. Que no confunda López Obrador la gimnasia con la magnesia.

La intención es buena. Definitivamente hace falta más cultura cívica. Empezando por los diputados y senadores que muchas veces ni conocen la historia de México y mucho menos las leyes que nos rigen.

Sí a los fines de semana largos, por los beneficios al sector económico de México. Sí a reforzar y fomentar los conocimientos sobre temas de civismo, nuestra historia lo merece. Pero, con ocurrencias no, con los puentes no.

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