Juzgada desde mayo de 2013, Beate Zschäpe fue condenada por su participación en 10 asesinatos, dos atentados contra comunidades extranjeras y 15 atracos a bancos

Después de más de cinco años de juicio, la única miembro que queda viva de un grupúsculo neonazi alemán ha sido condenada este miércoles a cadena perpetuapor una serie de asesinatos racistas que conmocionaron a Alemania.

Beate Zschäpe, de 43 años y única integrante viva del trío “Clandestinidad Nacional Socialista” (NSU), fue condenada por su participación en asesinatos cometidos en toda Alemania de ocho turcos o personas de origen turco, de un griego y de una agente policial alemana, entre 2000 y 2007.

Conforme a lo solicitado por la fiscalía, la corte de Múnich también la priva de la posibilidad de solicitar una liberación condicional al cabo de 15 años, debido a la “particular gravedad” de su “falta”, según el veredicto leído por el juez que preside la sala, Manfred Götzl.

El abogado de la condenada Wolfgang Heer anunció que su cliente recurrirá la sentencia asegurando que su “presencia en el lugar de un crimen” no se demostró y que ella “nunca disparó con un arma ni hizo estallar una bomba”.

Zschäpe “hizo suyas las opiniones de extrema derecha de su entorno”, “en particular las contrarias a los judíos y los extranjeros”, recalcó el juez Götzl.

“La violencia racista no se combate sólo con la fuerza de la ley. La intolerancia y el odio deben afrontarse con la diversidad de nuestras sociedades abiertas”, reaccionó en Twitter el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Heiko Maas.

COMPARTIR