Por Ignacio Hernández Meneses.

Para exigir agua potable de la que carecen desde hace cuatro meses, vecinos de siete colonias con piedras, palos y pancartas, bloquearon la carretera federal México-Acapulco a la altura de la parada del Guayabo y la curva de La Tolva.

Al filo de las nueve de la mañana, se empezaron a concentrar en ese punto las familias que reclamaron al director de la Comisión del Agua Potable y Alcantarillado de Acapulco, Jorge Jerónimo Vargas Jijón, que cumpla con su tarea de suministrar  de agua en esta parte de la periferia.

Entrevistada justo en el lugar de los hechos, la señora Edaena López Valdovinos, con recibo puntual de la Capama pero sin tener el servicio y con la voz de los inconformes advirtió que no se iban a quitar hasta lograr un acuerdo favorable.

“Aquí el motivo de la protestas es que tenemos cuatro meses sin agua, el recibo no falta, aquí la mayoría somos de la colonia Vicente Guerrero parte alta y baja, no tenemos agua y no es justo, no tenemos dinero para andar comprando pipas de agua, 700 pesos cuesta la pipa y nosotros somos gente humilde”, sostuvo ante Enfoque Informativo.

Visiblemente molesta, la señora López exhortó al presidente del Consejo de Administración, a “que se ponga las pilas, que nos mande el agua y si es por falta del pago a los trabajadores pues que les pague, ya se ha chingado mucho dinero ¿no?”.

 

Automovilistas expresan su molestia

 

Ya de paso, la representante de los bloqueadores denunció que no ha pasado el carretón de la basura “y los contenedores están hasta la madre y eso es un foco de infección”.

La protesta afectó también a decenas, cientos de automovilistas, choferes del servicio público, de empresas repartidoras que quedaron varados, ni para La Cima ni para Las Cruces, quedando totalmente varados. Sin embargo, los quejosos abrían en forma intermitente el paso vehicular, pero esa medida no le quitaba lo enojado a los conductores.

Don Juan Miranda, chofer del colectivo 186, del Rena, dijo que “son chingaderas, esa gente por más razón que tengan nos pasan a chingar a todos”. A su vez, la señora Julieta Olmedo Tapia fue de la opinión que estas personas que bloqueaban se fueran a la Capama a protestar y no en esta parte porque aquí no afectan a los funcionarios responsables.

Algunos usuarios de los urbanos tuvieron que bajarse para caminar, y otros, hicieron los mismo para cargas con sus cachivaches cuesta arriba, ya que la piedras colocadas impedían el paso de los conductores.

En el sitio de la protesta se podía ver a tres agentes viales y sus motociclistas que nada pudieron hacer para destrabar el problema, solo se la pasaron mirando desde la barrera al igual que los agentes de Gobernación que pasaban la nota en vivo y en directo al CISEN, al municipio y al gobierno del estado.

Y como siempre, mucha gente que quedó varada, sin deberla ni temerla,  tuvo que  pagar los platos rotos por el deficiente servicio de agua potable en Acapulco.

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