China se unió a COVAX, la iniciativa de la Organización Mundial de la Salud para el desarrollo y la distribución equitativa de una vacuna contra el COVID-19, informó su director, el doctor Tedros Adhanom Gebreyesus.

Esta semana Corea del Sur y Nauru también anunciaron su participación, lo que eleva a 171 el número total de países y economías que forman parte de la asociación sin precedentes de la OMS, la Alianza para la Vacunas, la Coalición para la Preparación ante Epidemias, y varios fabricantes de vacunas, que tiene la mayor cartera posible de inmunizaciones contra el coronavirus, con varias ya en ensayos avanzados en humanos.

China, con Estados Unidos y Rusia, había declinado previamente participar en el programa. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores del país asiático expresó en un comunicado a los medios que China ha dado este paso para acelerar la manufactura y asegurar una distribución equitativa de las vacunas, especialmente en los países en desarrollo.

“Entre más países participen en la iniciativa COVAX habrá más posibilidad de desarrollar y repartir vacunas tan rápida y equitativamente como sea posible, para reducir el riesgo de enfermedad grave de COVID-19 a nivel mundial. Entre más países y economías sean parte de esta iniciativa, mejor. En cuanto a los detalles de la participación de China, esperamos que a comienzos de la próxima semana tengamos más datos específicos”, dijo el asesor líder de la OMS, Bruce Aylward, durante la conferencia de prensa habitual de la Organización.

 

Otras buenas noticias

El doctor Tedros reiteró que inicialmente, el suministro de vacunas será limitado, pero que al compartirlo de manera equitativa, los países y economías que forman parte de COVAX pueden distribuir vacunas simultáneamente a las poblaciones prioritarias, incluidos los trabajadores de la salud, las personas mayores y las personas con afecciones subyacentes.

“El objetivo de COVAX es garantizar que 2000 millones de dosis se fabriquen y distribuyan de manera equitativa para fines de 2021”, explicó.

Tedros también le dio la bienvenida al anuncio de la farmacéutica estadounidense, Moderna, de que no hará cumplir sus derechos de patente sobre su vacuna COVID-19 durante la pandemia.

“Esperamos saber más sobre lo que significa este anuncio en términos de transferencia de tecnología. Agradecemos este acto solidario, que está en línea con los principios de nuestro reservorio de acceso tecnológico COVID-19, o C-TAP. Compartir los beneficios de la innovación es la mejor manera de poner fin a la pandemia y acelerar la recuperación económica mundial”, añadió.

El director de la OMS recordó que las vacunas son uno de los inventos más poderosos de la historia de la humanidad.

“La viruela se ha erradicado y la poliomielitis está al borde de desaparecer, gracias a las vacunas. Las enfermedades antes temidas como la difteria, el tétanos, el sarampión, la meningitis y el cáncer de cuello uterino se pueden prevenir gracias a las vacunas. Ahora tenemos vacunas eficaces contra el ébola y la primera vacuna contra la malaria del mundo se está probando en tres países africanos”, apuntó.

Tedros reiteró una vez más que ninguna de las vacunas contra el nuevo coronavirus SARS-COV-2 que están en ensayos será aprobada por la Organización hasta examinar los resultados.

 

Felicitaciones al Programa Mundial de Alimentos

Durante la conferencia de prensa, la Organización Mundial de la Salud felicitó a sus compañeros del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas por haber sido galardonados con el Premio Nobel de la Paz.

“Todos los días el PMA realiza un trabajo increíble en muchos países”, aseguró el doctor Tedros, agregando que están muy felices por sus amigos y colegas y por toda la familia de la ONU.

“El PMA no solo alimenta a los hambrientos, sino que traslada a la mayor parte de la fuerza de trabajo humanitaria a los entornos más extremos (…). El PMA alimenta y protege en el campo y nos permite hacer nuestro trabajo. Solíamos decir esto en África Occidental, y se lo diré al mundo ‘el PMA es genial’”, aseguró el director de emergencias de la OMS, Michael Ryan.

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