Por Enrique Silva

Temporadas vacacionales van y vienen y temas que debieran ser resueltos por parte de las autoridades locales siguen sin ser atendidos en agravio de vacacionistas y de los propios residentes, aún a pesar que existen leyes que marcan una regulación o restricción de ciertas actividades.

 

 Cada temporada o evento trascendente los visitantes son presa del acoso, abuso y amenaza de los famosos “viene-viene” o “franeleros” que toman por asalto calles, avenidas y espacios públicos cercanos a playas, centros comerciales y establecimientos de cualquier tipo para obligar al automovilista a que le paguen una cantidad de dinero por permitirles estacionarse en la vía pública o de lo contrario lanzan la amenaza de que le pueda pasar algo al automóvil y en muchos casos si les ha pasado, las autoridades municipales son sabedoras de ello y no hacen nada al respecto, perecieran tenerles miedo o peor aún ser cómplices de sus tropelías, afectando con ello a los automovilistas e incluso a los propietarios de estacionamientos que si cumplen con pago de impuestos en tiempo y forma y son generadores de empleo.

 

 Otro tema pendiente por resolver desde hace mucho es la muy baja calidad en el servicio del transporte público y no se diga los abusos principalmente de taxistas con los turistas al cobrar altísimas tarifas a pesar de que sus unidades se caen de viejas, ahí nadie hace nada por evitarlo aún cuando existe una ley de transporte que indica en qué condiciones deben operar los taxis y las tarifas máximas permitidas.

 

 Y como muestra ejemplar de leyes que son letra muerta está el caso de las calandrias que siguen siendo jaladas por caballos a pesar de existir una ley de bienestar animal que lo prohíbe y es tristemente común conocer historias de maltrato a los jamelgos, de ello tampoco autoridad alguna se ocupa ni para hacer válida dicha ley ni para buscar alternativas de tracción para que los dueños de las calandrias no pierdan su fuente de ingresos.

 

 Pareciera que las autoridades se conforman con las irregularidades que a la vista están y que los ciudadanos ya sean locales o visitantes tengan que conformarse también con eso, siendo esas algunas de las razones por las que turistas de mayor capacidad económica optan por otros destinos turísticos y después las autoridades se lamentan de que eso ocurra y digan desconocer a que se deba, creo es jugarle al tonto y muestra de incapacidad ¿no cree usted?

alvolantetv6@hotmail.com

 

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