-A “SAÚL”, EL SASTRE QUE DISEÑÓ LA BANDERA DE LAS FAR.

Por Ignacio Hernández Meneses

Unas bolas de fuego chispeaban sobre el patio de la vieja cárcel de Hogar Moderno, era la más clara señal de que los presos políticos de la guerra sucia  escuchaban desde las mazmorras de la burguesía nuestros gritos de ¡libertad!. Arturo Gallegos Nájera, Octaviano Santiago Dionisio, Juan García Costilla y Aquilino Lorenzo Ávila lanzaban desde sus celdas las luminosas pelotas de papel periódico y sacaban de entre las celosías sus manos con la “V” de la victoria. Finalizaba el terror de los días y los años de la guerra sucia. La manta del periódico estudiantil “La Antorcha” que llevábamos los estudiantes de la Prepa 7 con la consigna “¡Presos políticos, libertad!”, ondeaba junto a las del extinto Partido Comunista Mexicano –“¡Figueroa y Somoza, son la misma cosa!”-, la ACNR y la del naciente Consejo General de Colonias Populares de Acapulco. Luego de la represión vino la calma. Por 1982, ya sin el tirano gobierno de Rubén Figueroa Figueroa y su verdugo procurador de injusticias Carlos Ulises Acosta Víquez, por la movilización popular los presos políticos recobraron su libertad. Los gacetilleros a sueldo se daban vuelo en sus periódicos reprobando la Ley de Amnistía de 1982 promulgada por el entonces gobernador Alejandro Cervantes Delgado quien pasó a la historia por impulsar la reconciliación social. “Figueroa, cómo haces falta”, cabeceaban a ocho columnas los pasquines que añoraban la mano dura del figueroato desatada contra los combatientes del Partido de los Pobres y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, a la que pertenecía Arturo. Algunos pasquines sin lectores pero que facturaban al erario a manos llenas, evocaban así sus granjerías y privilegios, lucrando con la historia. Lamentablemente, Arturo Gallegos falleció este fin de semana. Es parte de la historia política contemporánea de Guerrero, destacó por su hondo sentido social y su esperanza por una patria nueva. Antes pasó por la persecución y la represión, era una enciclopedia andando de la guerra sucia. Sabía demasiado de ésta esta época trágica que enlutó cientos de hogares en Guerrero. Supo quién es quién en esta historia dolorosa y de las voces delatoras que mandaban a la tortura en los túneles de la “Coca-cola” en Acapulco. Jesús Herrera Vélez, Jesús Heriberto Noriega Cantú y Abelardo Rodríguez, considerados guerrilleros arrepentidos desde 1974, son también parte de la lucha armada y que la historia habrá de juzgar. El de septiembre del año 2000, se reunieron en Acapulco un grupo de ex guerrilleros, entre ellos Gallegos, con el propósito de rescatar la memoria histórica de la lucha armada de los 70´s; E el 2003 se reúnen para dar vida a la Asociación Nacional de Luchadores Sociales, A.C. quedando constituidos formalmente el 11 de enero del 2004 donde Gallegos fue elegido su primer presidente. De sus últimas aportaciones, con Tita Radilla y otros ex guerrilleros, aportó datos para la Comisión de la Verdad que investigó precisamente la guerra sucia, de la que fue firme protagonista al lado del comandante Carmelo Cortés Castro. ¡Hasta siempre Arturo!

 

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