Ignacio Hernández Meneses

En Caletilla, siguen brotando las aguas negras por el colector colapsado, denunció José Castillo Vargas, uno de los restauranteros que exige “una reparación real, a fondo, no soluciones temporales como lo han hechos gobiernos del pasado”.

Entrevistado mientras limpiaba el enorme charco de aguas pestilentes en esta zona del Acapulco Tradicional, manifestó que los restauranteros ven con buenos ojos que la primera autoridad municipal haya supervisado las condiciones que guarda Caletilla, donde el principal problema es el drenaje colapsado.

“Ya constató, ahora el paso que sigue es que nos convoque a una reunión de trabajo para llevarle nuestros expedientes, la ruta que hemos caminado para demandar una solución efectiva”, señaló luego de manifestar que han sido escuchados pero no han visto resultados positivos.

Los restauranteros son de la opinión de que se haga un proyecto ejecutivo de un colector amplio, adecuado a las nuevas condiciones de esta zona porque el que está, ya está visto que es insuficiente, pero ninguno de los tres niveles de gobierno no le ha querido entrar a fondo.

 

“Vamos tocando puertas…”

 

José Castillo manifestó que ahora resulta que “los restauranteros somos los culpables del drenaje colapsado, que incurrimos en negligencia, que echamos los aceites directo a las coladeras, lo cual es absolutamente porque hay trampas para el aceite y otros, almacenan en botes los aceites y luego pasan para llevárselos”.

También cuestionó que la dirección de Ecología quiera verlos como los enemigos de Acapulco, “vamos construyendo soluciones, el gobierno municipal si no tiene el presupuesto suficiente tiene que ir tocando puertas a la federación, hemos escuchado del titular del Poder Ejecutivo Federal que tiene mucho interés por relanzar al puerto, pues manos a la obra”.

Al recorrer el acceso a estas playas de la zona Tradicional, escuchamos con atención a la alcaldesa que instruyó a la directora de Ecología, Guadalupe Rivas, a realizar la supervisión en los restaurantes y fondas del área advirtiendo que aquellos que no cumplan con sus trampas de grasa, sean sancionados y clausurados para evitar que sus desechos lleguen a las playas de Acapulco. “No es por ahí, eso no remedia ese colector colapsado que la propia presidenta reconoció, por ello, es necesario que nos convoquen a los prestadores de servicios a una mesa de trabajo a fin de que se cumplan con lo requerido y así evitar se siga presentando ese problema en la red sanitaria”.

De igual forma, cuestionó don José Castillo, del restaurante “Junto al Mar del amigo Camilo”, que el director operativo de la Capama, Sergio Legorreta, vino a decir que por las lluvias registradas durante la madrugada de este domingo, ocasionaron seis  taponamientos al drenaje, además del exceso de grasas y aceites de locatarios del lugar, “tiene algo de cierto, pero este problema es todo el año y no todo el año llueve en Acapulco”.

Que el problema se presenta los fines de semana y en periodos de lluvias: “es una responsabilidad compartida de los restauranteros y nosotros para que puedan tener sus trampas de grasas limpias”. Pero, lo urgente es construir acuerdos no culpas, puntualizó José Castillo.

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