Juan José Romero

Luego de sostener una reunión con el gobernador Héctor Astudillo Flores, los transportistas dieron marcha atrás al “aumento” que días antes el encargado de despacho de la Dirección Técnica de Transportes en la entidad, Jesús Zamora Cervantes.

 

El lunes, los chilpancingueños amanecieron con el anuncio del incremento de un peso en la tarifa del transporte público “autorizado”, por la dirección, así lo justificaron en un oficio formado por el funcionario líneas arriba mencionado, ante el malestar de la ciudadanía.

 

Para el lunes durante el homenaje a la bandera nacional, Astudillo Flores manifestó su desacuerdo con esta medida; incluso anunció el cese de Zamora Cervantes por tomarse “atribuciones” que no corresponden.

 

En este marco, el líder del autotransporte en la entidad, Servando de Jesús Salgado, reconoció que el aumento “autorizado” es ilegal “y queremos enmendarlo”, sin embargo, hasta la mañana de este martes, los transportistas aun cobraron 7 pesos como tarifa del servicio que prestan, pese a la inconformidad ciudadanía que argumentó que dicho aumento era ilegal, “algunos choferes se pusieron pesados y nos cobraron los 7 pesos”, manifestó uno usuario del transporte.

 

En este marco, De Jesús Salgado dijo que luego de la reunión con el mandatario se acordó llevar a cabo un nuevo estudio socioeconómico que determine si procede el aumento a las tarifas del transporte o no, y el monto que podría darse.

 

“Vamos a hacerlo legal ya, con un estudio, el estudio está aproximadamente en cuatro meses, así están todos los estudios que se realizan, y vamos a verlo, más o menos vamos a tener los resultados en noviembre o diciembre”, explicó el líder transportista.

 

Dijo además que el procedimiento de aumentar las tarifas estuvo mal de origen, “estuvo mal el procedimiento”, al que calificó como “un mal entendido” porque no se siguieron los procedimientos que se tenían que seguir”, justificó.

 

Adelantó que si el nuevo estudio arroja que no existe una justificante para incrementar las tarifas “no hay incremento”, pero en caso de que si lo haya, habrán de analizar el monto, que podrían ser de 50 centavos hasta un peso.

 

Recordó que desde hace varios meses atrás habían solicitado un estudio con miras a incrementar la tarifa del servicio, en virtud del incremento en los insumos que consumen para dar mantenimiento a las unidades.

 

El estudio socioeconómico contempla entre otras cosas, el costo de los insumos para mantenimiento de cada unidad de servicio, y que tanto puede la sociedad puede “aguantar” un incremento, “es una serie de cuestiones técnicas”.

 

Aseguró que diariamente una unidad de transporte público gasta en promedio solo en combustible 900 pesos, que se suman a las refacciones, aceites, salario del chofer y cuenta del permisionario más el costo de la unidad que es de casi 400 mil pesos, “prácticamente no le viene quedando nada al chofer ni al permisionario”, justificó.

 

De Jesús Salgado reconoció que existe una presión de los choferes y los propios permisionarios para que la tarifa al transporte se incremente, “porque también debemos cuidar a nosotros también nos está pegando, nos están presionando”, expuso.

 

Al cuestionarle el monto que gana un chofer del transporte público, dijo que varía porque existen operadores que trabajar por comisión y otros más entregan una cuenta en la que una vez que se cubre, el sobrante representa su ganancia, indicó.

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