Por Enrique Silva M.

Basándome en un principio básico de que todo acto tiene una consecuencia, podemos opinar en torno a la lamentable tragedia ocurrida el pasado viernes en el estado de Hidalgo, suceso que no debió haber ocurrido ni hoy ni nunca pero que era y es un riesgo permanente de que ocurra o vuelva a ocurrir.

Con facilidad enorme todos han emitido comentarios de distinta índole y hay desde quienes señalan culpables a la inmediatez hasta quienes se burlan con los famosos “memes” de quienes perdieron la vida o resultaron quemados, no faltan por supuesto quienes buscan sacar raja política o quienes defienden a ultranza lo que conviene a sus preferencias partidistas, señalar en éstos momentos culpables o eludir responsabilidades es hasta ocioso por que a final de cuentas no es algo nuevo y tanto las autoridades como la propia ciudadanía lo sabe, por tanto es comprensible que no se tenga ni se tendrán detenidos por el lamentable acontecimiento.

Claro que era de esperarse que algo como lo que ocurrió el viernes pasado ocurriera, no es ni será la primera vez que se detecte robo de combustible, donde se han involucrado gente de todos los niveles y con todo tipo de complicidades aprovechándose de la corrupción existente, de la omisión y hasta de la no justificable necesidad de la gente.

Así como el combate frontal que inició Calderón contra el narco ha tenido terribles consecuencias por no haber sabido abordar de la manera más adecuada el tema, lo mismo está ocurriendo con la lucha contra el robo de combustible y donde también está involucrada insisto (y a la vista está) tanta gente.

La diferencia la deberá marcar el gobierno federal no claudicando en ésta lucha que se sabía iba a ser igual de difícil y que sería imposible acabar de la noche a la mañana, nos debe quedar claro también que no bastarán llamados a la conciencia, a la prudencia o a la decencia, se debe atender el asunto como lo que es UN DELITO, quererlo ver de otra manera será justificar o permitir que lo sigan haciendo, es bien claro que quienes delinquen a ese nivel se hacen valer de todo tipo de argucias y se escudan con la gente que cae con facilidad por ambición o necesidad y son los que acaban pagando el pato, pero si no se ve y se trata lo que ocurrió como DELITO, no nos extrañe que esto vuelva a ocurrir y volvamos a lamentarlo repetidamente ¿no cree usted?.

alvolantetv6@hotmail.com

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